Archivo de la etiqueta: Espacio vivido

El patrimonio musical de la Misa del Gallo de Noalejo

Tradicionalmente en Noalejo el momento central de la Navidad era la celebración de la Misa del Gallo en la medianoche de la fría Nochebuena.

Durante el día 24 de Diciembre los caminos que conducen a Noalejo recobraban una especial vida por el transito de vecinos y vecinas naturales de Noalejo, que vivían en los cortijos y se desplazaban al pueblo para vivir con sus familias esa noche. De Olbijal, el Nogueron, Navalcán, los Villarejos, el Cortijo de la Cruz, Rosales, el Puerto el Caballo, la Navalta, entre otros, llegaban a Noalejo para celebrar las Pascuas y compartir en medio del calor familiar la sencilla cena que tenía como menú el «guisao de pies de marrano» o el tradicional potage de garbanzos y habichuelas con bacalao, que en expresión cariñosa estaba «meao por el Niño«. Y todo esto estaba acompañado, como postre, por los ricos mantecados que se cocían en los hornos del pueblo.

Y todo el pueblo, después de cenar, acudían con gran alegría y regocijo a la Iglesia Parroquial para celebrar la tradicional «Misa del Gallo».

Decoración Navideña de la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora de Noalejo

Vinculada a esta celebración se conserva un rico patrimonio musical, que desde mi punto de vista, constituyen los acordes más tradicionales que dan vida al sentir de la celebración popular de la Navidad en Noalejo. Guitarros, como comúnmente los denominan, palillos o castañuelas, panderetas, zambombas y carracas ponen música a una Navidad celebrada con la sobriedad propia de estas tierras.

Dentro de este patrimonio musical tiene un lugar privilegiado la «Misa Pastorella» que tradicionalmente se ha cantado en la Misa del Gallo. Es una composición sobre el texto latino de algunas partes de la celebración de la Eucaristía: Kyrie, Gloria, Sanctus y Agnus Dei, que evoca la alegría pastoril ante el nacimiento del Mesías.

Los villancicos populares en sus letras evocan el anuncio de los ángeles a los pastores comunicando la buena nueva del nacimiento del Salvador, como «Pastorcitos de Judea»

Pero hay dos joyas entre el patrimonio musical de la Navidad en Noalejo, dos villancicos con gran arraigo popular: «Azucena de los Valles» y «Con los pies descalcitos«. Son dos villancicos que conmueven cuando resuenan cada año dentro de los muros del templo parroquial.

Por último, hemos de señalar que existen otros villancicos populares que son expresión de la alegría de Noalejo en la noche de la Navidad, como «En medio de la noche», «Ande, ande, ande la marimorena«.

Desde este blog quiero reconocer la labor que está realizando el Coro Parroquial y la Rondalla-Coro «Nuestra Señora de Belén» por recuperar y transmitir el patrimonio musical de Noalejo, vinculado a las celebraciones de la Navidad, especialmente de la Misa del Gallo.

José Manuel Martos Ortega

Decoración Navideña de la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora de Noalejo

La preparación de la Navidad en Noalejo: el rezo de las Jornadas

Una de las tradiciones populares de Noalejo en los días previos a la celebración de la Navidad es el rezo de las Jornadas.

Esta práctica devocional de preparación a las fiestas navideñas quiere rememorar las nueve jornadas de camino que la Virgen María y San José realizaron desde Nazaret a Belén, donde nacería el Niño Jesús. Estas nueve etapas, que se celebran del 16 al 24 de Diciembre, pasan por el Monte Tabor, la ciudad de Naín, los campos de Samaría, el pozo de Siquén, los campos de Necmas, la ciudad de Jerusalén, culminando la última con el nacimiento glorioso del Mesías.

El origen de la misma está en el siguiente pasaje del Evangelio de San Lucas:

«Sucedió en aquellos días que salió un decreto del emperador Augusto, ordenando que se empadronase todo el Imperio. Este primer empadronamiento se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. Y todos iban a empadronarse, cada cual a su ciudad. También José, por ser de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para empadronarse con su esposa María, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras estaban allí, le llegó a ella el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada» (Lc 2, 1-7)

Censo (ArtedeExvotos. Francisco Javier Toro Martín)

La celebración de las Jornadas rememora la fiesta de las Posaditas en México, tradición llevada por los descubridores y que tuvo un gran arraigo popular. De hecho, el texto que se reza tradicionalmente en Noalejo está vinculado a dicha tradición mexicana. Su autor es Nicolás Espínola y lleva por título: Jornadas que hizo la Santísima Virgen María desde Nazaret a Belén. Tiene un subtítulo: Conforme la trae el libro intitulado Ramillete de diferentes novenas que ejercita anualmente la devoción mejicana.

Foto de la portada del libro de las «Jornadas que hizo la Santísima Virgen María» del Bachiller D. NIcolás de Espínola

Accede al texto de las Jornadas

En el sentir popular de Noalejo el hecho de celebrar las Jornadas evoca especialmente el momento de pedir posada, tal como se recoge en el pasaje anteriormente citado del evangelio de San Lucas. Este episodio conecta emocionalmente con la importancia de la acogida, el compartir, la hospitalidad que impregnan las fiestas navideñas y que tenía su expresión más popular en «pedir el aguinaldo» en un ambiente festivo, de canto de villancicos populares y de compartir lo que se tiene en las casas: unos mantecados y una copa de aguardiente.

Posada (ArtedeExvotos. Francisco Javier Toro Martín)

El rezo de las Jornadas transcurría en un ambiente de alegría, se solía celebrar en algunas casas, en torno a los pequeños belenes que se preparaban. En torno a los mismos se reunían los vecinos con zambombas, palillos y panderetas para cantar y rezar ante la venida del Niño Jesús ya cercana.

Nacimiento (ArtedeExvotos. Francisco Javier Toro Martín)

Pero en Noalejo había unas Jornadas que revestían una mayor solemnidad, las que se celebraban y celebran en la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora. Los mayores recuerdan el Nacimiento monumental que Paco, el Sacristán, preparaba en la sacristía y posteriormente en el templo parroquial y como se acudía, al venir de la aceituna, a rezar las Jornadas al Niño Dios.

Actualmente se sigue celebrando esta práctica devocional, en torno al Belén instalado en una de las capillas laterales de la Iglesia.

Belén de la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora de Noalejo
Belén de la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora de Noalejo

Agradecimientos:

Quiero manifestar mi más profunda gratitud al artista y pintor, Francisco Javier Toro Martín, conocido en el mundo artístico y cofrade como Blas, por su generosidad conmigo al permitirme utilizar sus pinturas para ilustrar esta entrada. Es un placer haberlo encontrado en las redes y poder compartir y disfrutar de su maravillosa obra. Sus imágenes nos han ayudado a embellecer esta tradición propia de Noalejo. Ojalá puedas conocer pronto nuestro pueblo ¡Gracias, amigo! Podéis conocer su obra en ArtedeExvotos.

Redescubriendo la historia y el patrimonio de Noalejo: entrevista a Manuel Amezcua

El pasado viernes, 13 de diciembre, la emisora de la Universidad de Jaén, UniRadio, emitió en directo una entrevista a Manuel Amezcua, Cronista Oficial de Noalejo, en el programa «Redescubriendo Historias Giennenses», dirigido por Plácido Carlos Caballero Miranda.

La entrevista partió de la descripción geográfica de Noalejo, destacando el enclave privilegiado en el que se encuentra, entre la comarca de Mágina y los Montes Orientales de Granada, que lo adorna con un paisaje natural bellísimo.

Después Amezcua fue desgranando las raíces antiguas de Noalejo, desde sus orígenes en la Prehistoria y la Edad Antigua, destacando la importancia de las pinturas Neolíticas y los restos romanos, ubicados en Navalcán.

En referencia a la Edad Moderna, destacó la figura de la fundadora de Noalejo, Mencía de Salcedo, que impulsó la creación del municipio y su parroquia, convirtiéndola en un eje económico y espiritual para la comunidad.

Y abordó el rico patrimonio material e Inmaterial que alberga Noalejo, destacando la importancia de la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de Noalejo, que alberga dos réplicas de la Sábana Santa de Turín y otras joyas artísticas, así como el patrimonio inmaterial vinculado a las tradiciones y festividades locales y su gastronomía.

Nos encontramos ante una entrevista que nos ayudará a conocer el municipio de Noalejo, su historia y su riqueza material e inmaterial. Os invito a escucharla.

Escucha la entrevista

Accede a la síntesis de la entrevista

Jose Martos

Tierra, agua, fuego y aire: los colores del otoño en los Villarejos

Pasear en estos días por el entorno de la fuente de los Villarejos, en el término municipal de Noalejo, ofrece una imagen inusual y atrayente al contemplar los colores tan característicos de esta época del año. Es como si la tierra estallara en una fogarada de luz y calidez.

Si caminas por el entorno de la fuente, te llaman poderosamente la atención el rojizo de unos árboles frutales, entre el verde plateado y sobrio de los olivos, con su fruto casi maduro para la cosecha.

Colores otoñales en el paraje de los Villarejos (Noalejo)
Colores otoñales en el paraje de los Villarejos (Noalejo)

La calidez que revisten las hojas que quedan en los árboles y la alfombra mullida que se va formando a los pies de los mismos invitan a detenerse y casi a acurrucarte a descansar.

Colores otoñales en el paraje de los Villarejos (Noalejo)

Pero si el día de otoño está de nuestra parte, el gran espectáculo es el contraste de colores entre el rojizo de los árboles con el cielo grisáceo de nubes caprichosas que se extiende y juguetean como niños sobre el Cerro de Santa Merced.

Cielos otoñales sobre el Cerro de «Santa Merced» (Noalejo)
Nubes de otoño sobre el Cerro de «Santa Merced» (Noalejo)

Caminar estos días por el entorno de los Villarejos, en definitiva, es como acariciar los cuatro elementos de los que nos hablaban los antiguos filósofos griegos: tierra, agua, fuego y aire. La tierra del Cerro «Santa Merced», el agua de la fuente cristalina de los Villarejos, el fuego de los árboles, que parecen una antorcha que no se consume y el aire limpio, surcado por las nubes que no se detienen. Estos son los placeres de recorrer el territorio de Noalejo.

Paisaje otoñal en el entorno de los Villarejos (Noalejo)

Sólo se trata de calzarse las botas, cargar con la mochila, empuñar el bastón y dejarse sorprender. Así de sencilla puede ser la vida.

Jose Martos

Tejiendo historias: territorio, identidad, relato y escuela

El pasado 26 de octubre participé en el Seminario «Territorio, lenguaje y literatura», organizado por ASI (Acciones Sureste Ibérico) proyecto del Ateneo Granada. En él presenté algunos aspectos vinculados a mi investigación que tiene el objetivo de recuperar la memoria educativa de Noalejo.

El objetivo de mi intervención consistió en sensibilizar sobre la importancia de no dejar en el olvido las tradiciones orales que están vinculadas a un territorio, así como recuperar las historias de vida en torno a las escuelas y a otros contextos educativos en el ámbito rural como un ejercicio ético para reconstruir identidades en el momento actual en el que la despoblación se cierne en muchas zonas del sureste de España.

Esta mirada no pretende únicamente reconstruir el pasado educativo de los contextos rurales, sino comprender cómo la escuela ha contribuido a la construcción de la identidad colectiva y a la relación con el territorio. En este sentido, el trabajo con historias de vida permite dar voz a los protagonistas de la experiencia educativa, cuyas trayectorias forman parte de la memoria compartida y ayudan a interpretar el mundo rural y las dinámicas educativas en contextos rurales desde su complejidad. En este sentido, el trabajo con historias de vida y con la memoria educativa no solo permite recuperar el pasado, sino también comprender mejor los procesos de transformación social y territorial en los contextos rurales actuales.

Esta entrada la he ilustrado con una imagen del término municipal de Noalejo, tomada desde la Sierra del Trigo, en la que se contempla el valle que se abre desde los Almiares hacia el Puerto del Caballo, teniendo a un lado la mencionada sierra y al otro el Cerro de Santa Merced. Al fondo se distingue el municipio de Noalejo.

José Manuel Martos Ortega