Archivo de la categoría: Territorio y paisaje

Atardecer en los Villarejos (Noalejo)

Los Villarejos de Noalejo al atardecer: susurros del territorio

Recorrer el territorio de Noalejo al atardecer es adentrarse en un abrazo de luz y memoria: no es solo caminar sobre un mapa, sino dejar que el paisaje nos interpele y nos hable. La zona de los Villarejos, al caer la tarde, se revela como un escenario donde la luz juega sobre los relieves del Cerro de Santa Merced, la Sierra de la Granadida y los campos que se visten de color en la incipiente primavera.

El viento susurra entre los almendros en flor, el río murmura su caudal tras un invierno generoso en lluvias, y el canto lejano de los pájaros parece despedir al sol que se oculta, dejando sobre la tierra un último beso cálido de luz. Cada sonido, cada aroma, cada sombra conforma una geografía íntima que solo quien camina puede sentir.

Este vídeo quiere captar ese momento: un instante de calma, cargado de vida. Es una invitación a recorrer los caminos de Noalejo, donde la luz y las historias de quienes caminaron antes de nosotros se entrelazan con las nuestras, recordándonos que un territorio no es solo un espacio físico, sino un lugar donde se siente, se escucha y se recuerda.

José Manuel Martos Ortega

Vista del Cerro de Santa Merced desde Noalejo (Jaén)

El Cerro de Santa Merced «a vista de pájaro»

Un pueblo siempre tiene un entorno que lo determina y constituye el paisaje que sus habitantes contemplan a diario. El paisaje está relacionado con la vida de un pueblo, es fuente de inspiración que genera expresiones culturales, transmitidas de forma oral, generación tras generación: romances, leyendas, historias que han surgido en el seno de la comunidad. Por ejemplo, quien no ha escuchado o cantado alguna vez en Noalejo: «En el cerro, Santa Merced, hay una Paloma Blanca, que alumbra toda la sierra….», evocando la vinculación de este cerro con la advocación de las Mercedes, la legendaria aparición de la Virgen en un horno de Montillana (Granada) y su posterior veneración y patronazgo en Alcalá la Real (Jaen),

Y es que una de las imágenes más familiares para los habitantes de Noalejo es la del Cerro de Santa Merced, que se eleva majestuoso en el horizonte del pueblo, fundado en los entredichos de los Reinos de Jaén y de Granada. Es una estampa grabada en las retinas de los habitantes de Noalejo, con esa forma tan particular, contemplada desde el pueblo que nos evoca a un cono, con el vértice superior achatado, recodando, para muchos, un cono volcánico. Pero si buscamos otra perspectiva de él, por ejemplo, desde el camino de los Almiares hacia la Hoya del Salobral o desde la Sierra del Trigo se puede comprobar que es alargado. Cuando subes arriba descubres que su cima lo recorre una «cuerda» o «raspa», salpicada de caprichosos crestones o tajos de pieza caliza, de cunas, tal y como se denominan en Noalejo a las hondonadas que los salpican, y desde las cuales nos permiten tener unas vistas magnificas, por ambas laderas, de Sierra Nevada, Sierra Mágina, los Montes Orientales y la Sierra Sur jiennense y cordobesa.

Vista del Cerro de Santa Merced desde Noalejo (Jaén)
Vista del Cerro de Santa Merced desde Noalejo (Jaén)

Muchos de los lectores de este blog y paisanos de Noalejo, sabiendo de mi afición por el senderismo y mis frecuentes salidas para recorrer los caminos y veredas del bello término municipal que rodea a nuestro pueblo, para subir a sus cerros y montes de este bello entorno natural, alguna vez me han preguntado: ¿cómo son las vistas que se tienen cuando se sube al Cerro de Santa Merced? ¿arriba del Cerro de Santa Merced que hay? ¿debe ser una maravilla?

Cima del Cerro de Santa Merced con Noalejo y Sierra Mágina de fondo
Cima del Cerro de Santa Merced con Noalejo y Sierra Mágina de fondo

Pues efectivamente lo son y afortunadamente podemos compartirlas en este blog gracias al bello trabajo que realiza Juan Carlos Granados (@juancoleando), oriundo de la vecina Montillana, que también tiene como horizonte el hermoso Cerro de Santa Merced. Juan Carlos y su dron comienzan a colaborar en este blog para ofrecernos, «a vista de pájaro«, imágenes bellísimas del término municipal de Noalejo y de los términos municipales que lo rodean, entre ellos Montillana. ¡Bienvenido, amigo Juan Carlos a este blog! Y gracias por las experiencias que vamos a poder disfrutar por medio de las imágenes, «a vista de pájaro», que tú y tu dron nos vais a regalar.

Por un momento os invito a ser uno de los halcones o águilas que sobrevuelan majestuosos sobre el Cerro de Santa Merced, para recorrer su cuerda o raspa, por medio de la experiencia que Juan Carlos nos brinda por este video «a vista de pájaro«, partiendo de la vertiente que da a Montillana para recorrerla y terminar con unas vistas hacia Noalejo. Espero que lo disfrutéis.

José Manuel Martos Ortega

Juan Carlos Granados

Tierra, agua, fuego y aire: los colores del otoño en los Villarejos

Pasear en estos días por el entorno de la fuente de los Villarejos, en el término municipal de Noalejo, ofrece una imagen inusual y atrayente al contemplar los colores tan característicos de esta época del año. Es como si la tierra estallara en una fogarada de luz y calidez.

Si caminas por el entorno de la fuente, te llaman poderosamente la atención el rojizo de unos árboles frutales, entre el verde plateado y sobrio de los olivos, con su fruto casi maduro para la cosecha.

Colores otoñales en el paraje de los Villarejos (Noalejo)
Colores otoñales en el paraje de los Villarejos (Noalejo)

La calidez que revisten las hojas que quedan en los árboles y la alfombra mullida que se va formando a los pies de los mismos invitan a detenerse y casi a acurrucarte a descansar.

Colores otoñales en el paraje de los Villarejos (Noalejo)

Pero si el día de otoño está de nuestra parte, el gran espectáculo es el contraste de colores entre el rojizo de los árboles con el cielo grisáceo de nubes caprichosas que se extiende y juguetean como niños sobre el Cerro de Santa Merced.

Cielos otoñales sobre el Cerro de «Santa Merced» (Noalejo)
Nubes de otoño sobre el Cerro de «Santa Merced» (Noalejo)

Caminar estos días por el entorno de los Villarejos, en definitiva, es como acariciar los cuatro elementos de los que nos hablaban los antiguos filósofos griegos: tierra, agua, fuego y aire. La tierra del Cerro «Santa Merced», el agua de la fuente cristalina de los Villarejos, el fuego de los árboles, que parecen una antorcha que no se consume y el aire limpio, surcado por las nubes que no se detienen. Estos son los placeres de recorrer el territorio de Noalejo.

Paisaje otoñal en el entorno de los Villarejos (Noalejo)

Sólo se trata de calzarse las botas, cargar con la mochila, empuñar el bastón y dejarse sorprender. Así de sencilla puede ser la vida.

Jose Martos

Las pinturas rupestres de estilo esquemático del abrigo natural de Navalcán en Noalejo

Visitar el paraje de Navalcán en Noalejo significa palpar los primeros vestigios, de los que tengamos evidencia, de la presencia humana en nuestro entorno, ya que en este paraje se encuentran unas pinturas rupestres de estilo esquemático.

Carrasco y colaboradores (1981) realizan un estudio de referencia para comprender el sentido y significación de estos testimonios de la prehistoria. Posteriormente Amezcua (1982 y 1992) comenta dicha investigación ofreciendo dos acercamientos que se comentan en este blog y se enriquecen con otras fuentes bibliográficas de interés que analizan otras obras de arte esquemático de la subbética andaluza.

Ubicación de las pinturas

Ocultas en un paredón rocoso, ubicado en la llamada comunmente por «la Puerta de Navalcán«, que sirve de acceso a la nava fertil, regada por un manantial de agua que abastece el pueblo de Noalejo, se encuentran unas pinturas rupestres de estilo esquemático al resguardo de en un abrigo natural.

Puerta de Navalcán (Noalejo)
Pared rocosa en la que se ubica el abrigo natural de Navalcán (Noalejo)
Pared rocosa en la que se ubica el abrigo natural de Navalcán (Noalejo)

Este abrigo rocoso se encuentra a una altitud sobre el nivel del mar de unos 1400 metros, situado a unos cien metros a la derecha de la carretera que conduce de Noalejo a Navalcán. Tiene unas dimensiones de 1,80 m. de altura y unos 6 m de anchura. Constituye un lugar estratégico pues desde él se avista la garganta por la que transcurre el río y da acceso a esta nava fecunda es apta para los cultivos debido a su abundancia de agua.

Vista del desfiladero que da acceso a Navalcán desde el abrigo natural (Noalejo)
Vista del desfiladero que da acceso a Navalcán desde el abrigo natural (Noalejo)
Vista de Navalcán (Noalejo)
Vista de Navalcán (Noalejo)

Descripción de las pinturas

Nos encontramos ante una representación pictórica de estilo esquemático. Son de color rojo oscuro con trazos recios, posiblemente realizados con el dedo. En el conjunto se distinguen tres grupos de figuras que Carrasco, Medina, López y Soria (1981) denominan: Grupo A, B y C. El grupo A y B parecen escenificar algún tipo de danza dirigida por un gran antropomorfo (grupo C).

Grupo A

Se sitúa en la parte superior del abrigo, en la zona izquierda. La componen tres figuras humanas y el resto de otra.

Grupo A. Pinturas Rupestres de Navalcán (Noalejo)
Grupo A. Pinturas Rupestres de Navalcán (Noalejo)

Las figuras tienen iguales dimensiones (unos catorce centímetros), están unidas entre sí, con los brazos en alto y dibujadas sin cabeza y parecen representar la primera escena de danza.

Grupo A. Pinturas Rupestres de Navalcán (Noalejo)
Grupo A. Pinturas Rupestres de Navalcán (Noalejo)

Grupo B

Se ubica debajo del Grupo A, a su izquierda (nuestra derecha) y a una distancia de ochenta y cuatro centrimetros del anterior.

Grupo B. Pinturas rupestres de Navalcán (Noalejo)

Este grupo se compone de una gran mancha, sin forma definida, y de nueve figuras humanas, no completas, unidas entre sí, con los brazos en alto. Amezcua (1983), haciéndose eco del estudio de Carrasco, Medina, López y Soria (1981) señala que dichas figuras, con forma humana, pueden estar superpuestas o por el contrario el autor pudo representarlas así para simular hileras de danzantes.

Grupo B. Pinturas rupestres de Navalcán (Noalejo)
Grupo B. Pinturas rupestres de Navalcán (Noalejo)

Frente al grupo A, en las que las figuras son muy uniformes, en este nuevo grupo se pierde la uniformidad oscilando entre los ocho y catorce centrímetros, siendo menores las dos figuras situadas a la derecha del conjunto (seis centrímetros).

Grupo C

Se sitúa en la parte occidental del abrigo, elevado sobre los otros dos grupos.

Grupo C. Pinturas rupestres de Navalcán (Noalejo)

Se compone de una gran mancha sin forma en la parte superior, cuatro grupos de trazos dobles de pequeñas dimensiones, una gran figura humana en el centro y otra de menor tamaño a su derecha.

Grupo C. Pinturas rupestres de Navalcán (Noalejo)
Grupo C. Pinturas rupestres de Navalcán (Noalejo)

El antropomorfo de mayor tamaño tiene los brazos elevados y se distingue su cabeza, está orientado hacia los grupos A y B y parece animar la danza que se desarrolla en los mismos.

Grupo C. Pinturas rupestres de Navalcán (Noalejo)

Significado de las pinturas

Los estudios las sitúan en la antiguedad, en el periodo del Cobre, hacia mediados del tercer milenio antes de Cristo. Están vinculadas a la importante zona de testimonios de arte rupestre situado en la zona de la Subbetica, con importante importantes huellas pictóricas dispersas en más de 100 abrigos naturales ubicados en cuatro núcleos montañosos: las Sierras de Segura, Quesada, Mágina y Sur de Jaén (Carrasco, Toro, y otros, 2013 Soria, López, Zorrilla y Troyano, 2008). Según Carrasco y Pastor, Navalcán (2009, p.170):

«representa un enclave de sumo interés, más que por la tipología de las pinturas en sí, por su situación geográfica dentro de las Sierras Subbéticas, viniendo a enlazar dos de las áreas más importantes para el conocimiento del esquematismo andaluz: Otiñar en Jaén y Moclín en Granada«.

Por otra parte se encuentra cercano al conjunto de abrigos y cuevas que en la comarca de Sierra Mágina presentan representaciones esquemáticas de esta época histórica (Soria, López, Zorrilla y Troyano, 2008; Soria, López y Zorrilla, 2002). Poseen las características propias del estilo esquemático en el que prima las estructuras iconográficas no realistas y la simplificación de las formas, reducidas a los elementos imprescindibles para su identificación, con un predominio de los trazos lineales, rozando en algunos casos la abstracción (Carrasco y Pastor, 2009).

Las pinturas de Navalcán comparten similitudes con otras presentes en la Subbetica desde el punto de vista de su ubicación y el entorno en las que se situan. Están asociadas a zonas con presencia de agua, tal y como ocurre en Navalcán, una nava fertíl, regada por un manantial abundante. Este hecho muestra un interés cinegético o de explotación agricola de los primitivos pobladores de este paraje.

Vista del paraje de Navalcán, nava fertil, desde el abrigo natural (Noalejo)

Por otra parte se sitúan en lugares estratégicos de gran visibilidad, como ocurre en este abrigo natural, evidenciando que esta zona constituye un territorio homogéneo, con una frontera, que es necesario defender frente a otros grupos con interés por esta tierra y el agua (Carmona y Muñiz, 1991). No en vano se situan en la parte exterior de la pared rocosa que cierra dicha nava y en la parte superior del estrecho paso, comunmente llamado por los habitantes de Noalejo «la puerta de Navalcán», que da acceso al valle fértil y al manantial de agua que lo riega. Desde la altura del abrigo se visualiza el cauce del río y la abrupta garganta por el que discurre, ofreciendo grandes posibilidades defensivas de la tierra y el agua.

Vista estratégica del desfiladero del cauce del río Navalcán desde el abrigo natural (Noalejo)

Pero adentrarse en la interpretación del arte rupestre esquemático no está carente de interrogantes y dificultades, pues es difícil conocer las motivaciones de sus autores y la función que cumplen cada una de sus figuras y escenas así como los rituales vinculados a este tipo de representaciones . Ante esta dificultad, los investigadores reconocen un carácter plurifuncional de las mismas,

«posiblemente fueron centro de concentración de los grupos humanos del entorno, donde realizaban prácticas rituales relacionadas con sus actividades económicas, con sus preocupaciones espirituales y con la explicación que ellos mismos tenian acerca de su existencia, incluyendo sus relaciones con el medio natural que los cobija» (Soria, López, Zorrilla y Troyano, 2008, p. 92.)

Tal y como se ha descrito anteriormente las pinturas esquemáticas de Navalcán reproducen dos escenas de danza (Grupo A y B) en las que las figuras humanas, representadas por trazos simples de color rojizo, aparecen unidas entre sí, participando en un posible ritual que puede estar vinculado a actividades económicas, a rituales con carácter espiritual y funerario o a una apropiación simbólica del territorio frente a otros grupos humanos frente a los que hay que defenderlo.

Ejemplo de Danza del Grupo B de las pinturas rupestres de Navalcán (Noalejo)

Los dos grupos de danzantes se encuentran animados por un antropomorfo (Grupo C), con forma de «Y», que tiene los brazos elevados, dirigiendo las dos escenas de danza (Grupo A y B), hecho que hace presuponer una cierta autoridad o relevancia del mismo frente al grupo de danzantes, y por tanto, una organización del grupo humano.

Antropomorfo del Grupo C de las pinturas rupestres de Navalcán (Noalejo)

A modo de conclusión

Por encima de los interrogantes que plantea la interpretación de la escena, nos encontramos ante el primer testimonio conocido de la presencia humana en el entorno cercano de Noalejo. Su valor histórico y antropológico es indudable y nos invita a su conservación y cuidado para que pueda ser conocido y contemplado por las generaciones futuras.

Navalcán es un tipo de enclave que permite comprender el territorio como una realidad viva y significativa, marco de la vida humana desde épocas antiguas. A lo largo del tiempo, estos testimonios se suceden en distintas etapas: desde la prehistoria hasta la época romana —con el yacimiento de actualmente en proceso de excavación—, pasando por la presencia andalusí, hasta la fundación en la Edad Moderna de la villa y señorío de Noalejo a escasa distancia de este lugar.

Nos encontramos ante un lugar de gran densidad histórica que puede ser interpretado también como un recurso educativo. Su cercanía y su integración con el paisaje lo convierten en un lugar privilegiado para trabajar la historia desde el propio entorno, entendiendo el territorio como un escenario de aprendizaje en el que se inscribe la experiencia humana a lo largo del tiempo.

José Manuel Martos Ortega

Bibliografía

Amézcua, M. (1983), Las pinturas rupestres de Navalcán. Cuadernos de Historia y Tradiciones populares de Noalejo, 2.

Amézcua, M. (1992), El Mayorazgo de Noalejo. Historia y etnografía de la comunidad rural. Granada: Ayuntamiento de Noalejo.

Carmona, R. y Muñiz, I. (1991). Aproximación al fenómeno de la pintura esquemática rupestre en la subbética cordobesa. El abrigo del Tajo de Zagrilla (Priego de Cordoba). Análes de arqueología cordobesa, 2, pp. 13-52.

Carrasco, J., y Pastor, M. (2009). Aproximación al fenómeno esquemático en la cuenca alta del Guadalquivir. Zephyrvs, 36, pp. 167-177. Recuperado a partir de https://revistas.usal.es/index.php/0514-7336/article/view/407

Carrasco, J., Toro y otros (1982). Las pinturas rupestres del «Cerro del Piorno» (Pinos Puente, Granada). Consideraciones sobre el arte rupestre esquemático de las Sierras Subbéticas Andaluzas. Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada, 7, pp. 113-169. DOI: https://doi.org/10.30827/cpag.v7i0.1199

Carrasco, J., Medina, J., López, M. y Soria, M. (1981). Las pinturas rupestres esquemáticas de Navalcán (Noalejo). Nuevos datos para la arqueología jiennense. Grupo de Estudios Prehistóricos Memoria de Actividades II. La Carolina, pp. 29-33.

Soria M., López, M.G., Zorrilla, D. y Troyano. M. (2008). Arte rupestre en Sierra Mágina. Descubrimientos efectuados en la campaña 2004-2006. Sumuntán, 26, pp. 69-94. Recuperado a partir de https://www.cismamagina.es/app_sumuntan/pdf/26/26-69.pdf

Soria, M., López, M.G. y Zorrilla, D. (2002). Arte rupestre en Sierra Mágina. Nuevas investigaciones. Sumuntán, 11, pp. 11-68. Recuperado a partir de https://www.cismamagina.es/app_sumuntan/pdf/17/17-11.pdf.

Agradecimientos:

A mi amiga, Carmen Martínez Martínez, por la información y apoyo que me ha ofrecido para realizar este trabajo.