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Esta noche ha caído una pava….

Una expresión típica de Noalejo en estos meses de enero y febrero es «esta noche ha caído una pava…«, para hacer referencia a las frecuentes heladas y escarchas que revisten los campos, especialmente en las zonas de umbría o en las zonas más altas o frías del término municipal.

Falda del cerro de Santa Meced recubierta de escarcha (Noalejo. Jaén)
Falda del cerro de Santa Meced recubierta de escarcha (Noalejo-Jaén)

La expresión popular «la pava o gallina de san Antón«, en el sentir popular, evoca el blanco intenso e impresionante con el que amanecen los campos recubiertos de escarcha en esta época del año. También es frecuente la expresión «escarchazo«.

Zarza recubierta de escarcha en el paraje de los Villarejos (Noalejo. Jaén)

Esta mañana en unos de mis rutas frecuentes de senderismo por el término municipal de Noalejo, que encierra auténticos tesoros paisajísticos de gran belleza por su diverso patrimonio natural me he encontrado con estas imágenes tan hermosas y al contemplarlas ha surgido de forma espontanea en mi el pensamiento: «vaya pava que ha caído...».

Zarza recubierta de escarcha en el paraje de los Villarejos (Noalejo. Jaén)

Y es que a los pies del Cerro de Santa Merced, en su vertiente Noreste, que transcurre por el término municipal, dibujando el cauce del río que nace en Navalcán a su paso por los Almiares y los Villarejos, una zona de umbría, las «pavas» o «escarchazos» siempre han sido famosas.

Zarza recubierta de escarcha en el paraje de los Villarejos (Noalejo. Jaén)

Esta mañana, al contemplar las zarzas recubiertas de escarcha y al resonar en mi interior la expresión «vaya pava que ha caído esta noche….» he conectado con tantas generaciones de hombres y mujeres de Noalejo que en distintos momentos de la historia ha pronunciado estas palabras en el trasiego que han tenido siempre estos caminos. Caminos recorrido por labradores y pastores que iban a su trabajo diario, al igual que las mujeres que con sus líos venían en épocas menos frías a lavar y solear la ropa a esta zona.

Zarza recubierta de escarcha en el paraje de los Villarejos (Noalejo. Jaén)
Zarza recubierta de escarcha en el paraje de los Villarejos (Noalejo. Jaén)

Y he querido construir este relato visual y fotográfico para narrar, con unas sencillas imágenes, la belleza que encierra esta expresión tan popular en Noalejo que nos conecta a tantas generaciones que nos han precedido. Unas imágenes que valen más que mil palabras y nos ayudan a recuperar la memoria de una expresión que surge del asombro de contemplar los hermosos parajes de Noalejo recubiertos de escarcha.

Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)

José Manuel Martos Ortega

Tierra, agua, fuego y aire: los colores del otoño en los Villarejos

Pasear en estos días por el entorno de la fuente de los Villarejos, en el término municipal de Noalejo, ofrece una imagen inusual y atrayente al contemplar los colores tan característicos de esta época del año. Es como si la tierra estallara en una fogarada de luz y calidez.

Si caminas por el entorno de la fuente, te llaman poderosamente la atención el rojizo de unos árboles frutales, entre el verde plateado y sobrio de los olivos, con su fruto casi maduro para la cosecha.

Colores otoñales en el paraje de los Villarejos (Noalejo)
Colores otoñales en el paraje de los Villarejos (Noalejo)

La calidez que revisten las hojas que quedan en los árboles y la alfombra mullida que se va formando a los pies de los mismos invitan a detenerse y casi a acurrucarte a descansar.

Colores otoñales en el paraje de los Villarejos (Noalejo)

Pero si el día de otoño está de nuestra parte, el gran espectáculo es el contraste de colores entre el rojizo de los árboles con el cielo grisáceo de nubes caprichosas que se extiende y juguetean como niños sobre el Cerro de Santa Merced.

Cielos otoñales sobre el Cerro de «Santa Merced» (Noalejo)
Nubes de otoño sobre el Cerro de «Santa Merced» (Noalejo)

Caminar estos días por el entorno de los Villarejos, en definitiva, es como acariciar los cuatro elementos de los que nos hablaban los antiguos filósofos griegos: tierra, agua, fuego y aire. La tierra del Cerro «Santa Merced», el agua de la fuente cristalina de los Villarejos, el fuego de los árboles, que parecen una antorcha que no se consume y el aire limpio, surcado por las nubes que no se detienen. Estos son los placeres de recorrer el territorio de Noalejo.

Paisaje otoñal en el entorno de los Villarejos (Noalejo)

Sólo se trata de calzarse las botas, cargar con la mochila, empuñar el bastón y dejarse sorprender. Así de sencilla puede ser la vida.

Jose Martos