Archivo de la categoría: Territorio

Vista del Cerro de Santa Merced desde Noalejo (Jaén)

El Cerro de Santa Merced «a vista de pájaro»

Un pueblo siempre tiene un entorno que lo determina y constituye el paisaje que sus habitantes contemplan a diario. El paisaje está relacionado con la vida de un pueblo, es fuente de inspiración que genera expresiones culturales, transmitidas de forma oral, generación tras generación: romances, leyendas, historias que han surgido en el seno de la comunidad. Por ejemplo, quien no ha escuchado o cantado alguna vez en Noalejo: «En el cerro, Santa Merced, hay una Paloma Blanca, que alumbra toda la sierra….», evocando la vinculación de este cerro con la advocación de las Mercedes, la legendaria aparición de la Virgen en un horno de Montillana (Granada) y su posterior veneración y patronazgo en Alcalá la Real (Jaen),

Y es que una de las imágenes más familiares para los habitantes de Noalejo es la del Cerro de Santa Merced, que se eleva majestuoso en el horizonte del pueblo, fundado en los entredichos de los Reinos de Jaén y de Granada. Es una estampa grabada en las retinas de los habitantes de Noalejo, con esa forma tan particular, contemplada desde el pueblo que nos evoca a un cono, con el vértice superior achatado, recodando, para muchos, un cono volcánico. Pero si buscamos otra perspectiva de él, por ejemplo, desde el camino de los Almiares hacia la Hoya del Salobral o desde la Sierra del Trigo se puede comprobar que es alargado. Cuando subes arriba descubres que su cima lo recorre una «cuerda» o «raspa», salpicada de caprichosos crestones o tajos de pieza caliza, de cunas, tal y como se denominan en Noalejo a las hondonadas que los salpican, y desde las cuales nos permiten tener unas vistas magnificas, por ambas laderas, de Sierra Nevada, Sierra Mágina, los Montes Orientales y la Sierra Sur jiennense y cordobesa.

Vista del Cerro de Santa Merced desde Noalejo (Jaén)
Vista del Cerro de Santa Merced desde Noalejo (Jaén)

Muchos de los lectores de este blog y paisanos de Noalejo, sabiendo de mi afición por el senderismo y mis frecuentes salidas para recorrer los caminos y veredas del bello término municipal que rodea a nuestro pueblo, para subir a sus cerros y montes de este bello entorno natural, alguna vez me han preguntado: ¿cómo son las vistas que se tienen cuando se sube al Cerro de Santa Merced? ¿arriba del Cerro de Santa Merced que hay? ¿debe ser una maravilla?

Cima del Cerro de Santa Merced con Noalejo y Sierra Mágina de fondo
Cima del Cerro de Santa Merced con Noalejo y Sierra Mágina de fondo

Pues efectivamente lo son y afortunadamente podemos compartirlas en este blog gracias al bello trabajo que realiza Juan Carlos Granados (@juancoleando), oriundo de la vecina Montillana, que también tiene como horizonte el hermoso Cerro de Santa Merced. Juan Carlos y su dron comienzan a colaborar en este blog para ofrecernos, «a vista de pájaro«, imágenes bellísimas del término municipal de Noalejo y de los términos municipales que lo rodean, entre ellos Montillana. ¡Bienvenido, amigo Juan Carlos a este blog! Y gracias por las experiencias que vamos a poder disfrutar por medio de las imágenes, «a vista de pájaro», que tú y tu dron nos vais a regalar.

Por un momento os invito a ser uno de los halcones o águilas que sobrevuelan majestuosos sobre el Cerro de Santa Merced, para recorrer su cuerda o raspa, por medio de la experiencia que Juan Carlos nos brinda por este video «a vista de pájaro«, partiendo de la vertiente que da a Montillana para recorrerla y terminar con unas vistas hacia Noalejo. Espero que lo disfrutéis.

José Manuel Martos Ortega

Juan Carlos Granados

Esta noche ha caído una pava….

Una expresión típica de Noalejo en estos meses de enero y febrero es «esta noche ha caído una pava…«, para hacer referencia a las frecuentes heladas y escarchas que revisten los campos, especialmente en las zonas de umbría o en las zonas más altas o frías del término municipal.

Falda del cerro de Santa Meced recubierta de escarcha (Noalejo. Jaén)
Falda del cerro de Santa Meced recubierta de escarcha (Noalejo-Jaén)

La expresión popular «la pava o gallina de san Antón«, en el sentir popular, evoca el blanco intenso e impresionante con el que amanecen los campos recubiertos de escarcha en esta época del año. También es frecuente la expresión «escarchazo«.

Zarza recubierta de escarcha en el paraje de los Villarejos (Noalejo. Jaén)

Esta mañana en unos de mis rutas frecuentes de senderismo por el término municipal de Noalejo, que encierra auténticos tesoros paisajísticos de gran belleza por su diverso patrimonio natural me he encontrado con estas imágenes tan hermosas y al contemplarlas ha surgido de forma espontanea en mi el pensamiento: «vaya pava que ha caído...».

Zarza recubierta de escarcha en el paraje de los Villarejos (Noalejo. Jaén)

Y es que a los pies del Cerro de Santa Merced, en su vertiente Noreste, que transcurre por el término municipal, dibujando el cauce del río que nace en Navalcán a su paso por los Almiares y los Villarejos, una zona de umbría, las «pavas» o «escarchazos» siempre han sido famosas.

Zarza recubierta de escarcha en el paraje de los Villarejos (Noalejo. Jaén)

Esta mañana, al contemplar las zarzas recubiertas de escarcha y al resonar en mi interior la expresión «vaya pava que ha caído esta noche….» he conectado con tantas generaciones de hombres y mujeres de Noalejo que en distintos momentos de la historia ha pronunciado estas palabras en el trasiego que han tenido siempre estos caminos. Caminos recorrido por labradores y pastores que iban a su trabajo diario, al igual que las mujeres que con sus líos venían en épocas menos frías a lavar y solear la ropa a esta zona.

Zarza recubierta de escarcha en el paraje de los Villarejos (Noalejo. Jaén)
Zarza recubierta de escarcha en el paraje de los Villarejos (Noalejo. Jaén)

Y he querido construir este relato visual y fotográfico para narrar, con unas sencillas imágenes, la belleza que encierra esta expresión tan popular en Noalejo que nos conecta a tantas generaciones que nos han precedido. Unas imágenes que valen más que mil palabras y nos ayudan a recuperar la memoria de una expresión que surge del asombro de contemplar los hermosos parajes de Noalejo recubiertos de escarcha.

Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)
Paraje de los Villarejos recubierto de escarcha (Noalejo.Jaén)

José Manuel Martos Ortega

Redescubriendo la historia y el patrimonio de Noalejo: entrevista a Manuel Amezcua

El pasado viernes, 13 de diciembre, la emisora de la Universidad de Jaén, UniRadio, emitió en directo una entrevista a Manuel Amezcua, Cronista Oficial de Noalejo, en el programa «Redescubriendo Historias Giennenses», dirigido por Plácido Carlos Caballero Miranda.

La entrevista partió de la descripción geográfica de Noalejo, destacando el enclave privilegiado en el que se encuentra, entre la comarca de Mágina y los Montes Orientales de Granada, que lo adorna con un paisaje natural bellísimo.

Después Amezcua fue desgranando las raíces antiguas de Noalejo, desde sus orígenes en la Prehistoria y la Edad Antigua, destacando la importancia de las pinturas Neolíticas y los restos romanos, ubicados en Navalcán.

En referencia a la Edad Moderna, destacó la figura de la fundadora de Noalejo, Mencía de Salcedo, que impulsó la creación del municipio y su parroquia, convirtiéndola en un eje económico y espiritual para la comunidad.

Y abordó el rico patrimonio material e Inmaterial que alberga Noalejo, destacando la importancia de la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de Noalejo, que alberga dos réplicas de la Sábana Santa de Turín y otras joyas artísticas, así como el patrimonio inmaterial vinculado a las tradiciones y festividades locales y su gastronomía.

Nos encontramos ante una entrevista que nos ayudará a conocer el municipio de Noalejo, su historia y su riqueza material e inmaterial. Os invito a escucharla.

Escucha la entrevista

Accede a la síntesis de la entrevista

Jose Martos

Tierra, agua, fuego y aire: los colores del otoño en los Villarejos

Pasear en estos días por el entorno de la fuente de los Villarejos, en el término municipal de Noalejo, ofrece una imagen inusual y atrayente al contemplar los colores tan característicos de esta época del año. Es como si la tierra estallara en una fogarada de luz y calidez.

Si caminas por el entorno de la fuente, te llaman poderosamente la atención el rojizo de unos árboles frutales, entre el verde plateado y sobrio de los olivos, con su fruto casi maduro para la cosecha.

Colores otoñales en el paraje de los Villarejos (Noalejo)
Colores otoñales en el paraje de los Villarejos (Noalejo)

La calidez que revisten las hojas que quedan en los árboles y la alfombra mullida que se va formando a los pies de los mismos invitan a detenerse y casi a acurrucarte a descansar.

Colores otoñales en el paraje de los Villarejos (Noalejo)

Pero si el día de otoño está de nuestra parte, el gran espectáculo es el contraste de colores entre el rojizo de los árboles con el cielo grisáceo de nubes caprichosas que se extiende y juguetean como niños sobre el Cerro de Santa Merced.

Cielos otoñales sobre el Cerro de «Santa Merced» (Noalejo)
Nubes de otoño sobre el Cerro de «Santa Merced» (Noalejo)

Caminar estos días por el entorno de los Villarejos, en definitiva, es como acariciar los cuatro elementos de los que nos hablaban los antiguos filósofos griegos: tierra, agua, fuego y aire. La tierra del Cerro «Santa Merced», el agua de la fuente cristalina de los Villarejos, el fuego de los árboles, que parecen una antorcha que no se consume y el aire limpio, surcado por las nubes que no se detienen. Estos son los placeres de recorrer el territorio de Noalejo.

Paisaje otoñal en el entorno de los Villarejos (Noalejo)

Sólo se trata de calzarse las botas, cargar con la mochila, empuñar el bastón y dejarse sorprender. Así de sencilla puede ser la vida.

Jose Martos

Tejiendo historias: territorio, identidad, relato y escuela

El pasado 26 de octubre participé en el Seminario «Territorio, lenguaje y literatura», organizado por ASI (Acciones Sureste Ibérico) proyecto del Ateneo Granada. En él presenté algunos aspectos vinculados a mi investigación que tiene el objetivo de recuperar la memoria educativa de Noalejo.

El objetivo de mi intervención consistió en sensibilizar sobre la importancia de no dejar en el olvido las tradiciones orales que están vinculadas a un territorio, así como recuperar las historias de vida en torno a las escuelas y a otros contextos educativos en el ámbito rural como un ejercicio ético para reconstruir identidades en el momento actual en el que la despoblación se cierne en muchas zonas del sureste de España.

Esta entrada la he ilustrado con una imagen del término municipal de Noalejo, tomada desde la Sierra del Trigo, en la que se contempla el valle que se abre desde los Almiares hacia el Puerto del Caballo, teniendo a un lado la mencionada sierra y al otro el Cerro de Santa Merced. Al fondo se distingue el municipio de Noalejo.